La rinosinusitis bacteriana afecta en España a un millón de personas cada año

La Sociedad Española de Quimioterapia y la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico Facial han publicado su Segundo Consenso sobre Diagnóstico y Tratamiento de las Rinosinusitis Agudas

La población española adulta suele sufrir una media de dos resfriados cada año, en muchas de las ocasiones coincidiendo con cambios estacionales o de temperatura. Por otro lado, la incidencia infantil de esta dolencia respiratoria de las vías altas asciende a cinco casos al año por cada niño.

Esto hace que al menos se produzcan en nuestro país alrededor de un millón de rinosinusitis bacterianas anualmente. Esta incidencia, especialmente alta, indica la importancia de tratar adecuadamente esta patología respiratoria, que ha adquirido gran notoriedad en la última década, debido a su gran impacto sobre la salud pública y los recursos económicos destinados a tratarla.

Éste es uno de los motivos por los que se ha decidido editar el Segundo Consenso sobre Diagnóstico y Tratamiento de las Rinosinusitis Agudas, elaborado conjuntamente por la Sociedad Española de Quimioterapia y la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico Facial.

El objetivo de este documento es “establecer recomendaciones válidas y útiles para todos aquellos facultativos que se ven involucrados con la rinosinusitis en la práctica clínica diaria”, explica el doctor José Ángel García Rodríguez, presidente de la Sociedad Española de Quimioterapia. “Está dirigido especialmente a los médicos de Atención Primaria y a los pediatras y lo que pretende, en definitiva, es beneficiar a los numerosos pacientes que padecen esta enfermedad”.

Para el doctor Manuel Tomás Barberán, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico Facial, “este Segundo Consenso supone la consolidación de una actividad iniciada en 2003 y muestra la voluntad de las dos sociedades implicadas de trabajar conjuntamente en el desarrollo de guías de actuación que permitan la mejora en el diagnóstico y tratamiento de patologías que, por ser muy frecuentes, no son necesariamente manejadas de manera correcta”.

Sin duda, una de las principales novedades de esta segunda edición del Consenso es la incorporación, con evidencia científica, de los corticoides nasales en el tratamiento de las rinosinusitis agudas. “Además, se ha actualizado el tratamiento antibiótico y se ha hecho una nueva clasificación de esta dolencia”, subraya el doctor García Rodríguez.

La rinosinusitis se desarrolla principalmente por cuadros víricos y causa un bloqueo de las cavidades sinusales y la inflamación de la mucosa nasal y los senos paranasales. “Afecta en mayor medida a la población pediátrica, pero aunque en adultos aparezca de forma menor, su gran repercusión sobre el absentismo laboral le confiere una singular importancia”, apunta el doctor Tomás Barberán.

En este Consenso se han definido tres niveles de la enfermedad: por un lado se encuentra la rinosinusitis aguda, donde los síntomas de la infección sinusal no duran más de dos semanas. En segundo lugar, la rinosinusitis aguda recurrente se da cuando aparecen seguidamente varios casos agudos de esta patología respiratoria. Finalmente, en la rinosinusitis crónica la infección sinusal persiste durante más de doce semanas.

“Aunque el diagnóstico de esta patología se basa en la clínica, en la exploración física y en las pruebas complementarias, el nuevo documento de consenso hace especial énfasis en el diagnóstico microbiológico, muy valioso para realizar un correcto tratamiento”, incide el doctor García Rodríguez. “Alrededor del 60 por ciento de las rinosinusitis son causadas por bacterias, principalmente S. pneumoniae y H. influenzae, que solas o asociadas están implicadas en más de la mitad de los casos”.

En lo que respecta al tratamiento, los síntomas desaparecen espontáneamente en aproximadamente el 40 por ciento de los pacientes. “De todas formas, el tratamiento médico está indicado en cualquier caso para proporcionar alivio sintomático, acelerar la desaparición de los síntomas y evitar la evolución de la dolencia hacia la cronicidad”, explica el doctor García Rodríguez. “El uso de los antibióticos apropiados y los fármacos o medidas destinadas a reducir el edema tisular o facilitar la función mucociliar y el drenaje de las secreciones ha relegado el tratamiento quirúrgico a casos excepcionales”, continúa el experto.

Durante los próximos años podría reducirse la incidencia de esta dolencia respiratoria de las vías altas debido a la vacunación. Según el doctor Tomás Barberán, “el tratamiento precoz con corticoides nasales en los casos donde la patología tenga un importante componente de bloqueo nasal debería también reducir el porcentaje de casos que evolucionan hacia la sinusitis, ya que se reduce la inflamación de la mucosa nasal”.

Por su parte, el doctor García Rodríguez apunta que en los futuros consensos que se realicen se hará imprescindible incorporar las rinosinusitis crónicas, que constituyen una parte importante de la patología infecciosa rinosinusal.