Las infecciones durante el embarazo pueden elevar el riesgo de sufrir epilepsia en la infancia

 

Aunque se desconoce la causa, están asociadas con un desarrollo anómalo del cerebro fetal, posiblemente debido a las citoquinas producidas por el sistema inmune durante el curso de la infección materna

 

La exposición a ciertas infecciones maternas en el útero, como cistitis, pielonefritis, o infecciones vaginales, aumenta el riesgo de que el niño sufra una epilepsia en la infancia, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, publicado en Pediatrics, la revista oficial de la American Academy of Pediatrics.

Según informaron los científicos en un comunicado, "si alguna de estas asociaciones es causal, entonces podrían estar relacionadas con la infección misma o con sus consecuencias, como un cambio en la dieta o hidratación escasa , por lo que sería posible su tratamiento".

En este trabajo, donde participaron un total de 90.600 niños nacidos entre septiembre de 1997 y junio de 2003 y continuó durante diciembre de 2005, llevó al doctor Yuelian Sun, y a su equipo a identificar a 646 niños diagnosticados de epilepsia en los 8 años siguientes.

La información sobre las infecciones maternas se obtuvo a través de entrevistas telefónicas durante el embarazo. Las enfermedades de la madre analizadas fueron la cistitis, la pielonefritis, la diarrea, la tos que duró más de una semana y candidiasis vaginal, estando todas relacionadas con un aumento del riesgo de epilepsia en el recién nacido.

El riesgo relativo fue de 1.23 para la diarrea hasta 2.56 para las infecciones por cándida. Por su parte, la tos prologada demostró incrementar el riesgo de epilepsia sólo durante el primer año de vida. Sin embargo, el herpes genital, las enfermedades veneras y los herpes en general no generaron un incremento significativo de este riesgo, concluyeron.