Antinflamatorios y estatinas
podrían detener la progresión del cáncer de próstata
El cáncer de próstata es la segunda causa
de mortalidad por cáncer en los hombres en Estados Unidos, con más de un cuarto
de millón de nuevos casos que aparecen cada año
Una combinación de antinflamatorios
y estatinas podría detener la progresión del cáncer
de próstata, según un estudio de la Escuela de Farmacia Ernest
Mario de
Los investigadores han mostrado que la administración de una
combinación de un tipo de antinflamatorios, (celecoxib), y estatinas (atorvastatina), detiene el paso del cáncer de próstata
inicial a su forma más agresiva y fatal.
En la fase inicial de la enfermedad, cuando suele ser
diagnosticada, el crecimiento de las células del cáncer de próstata depende de
hormonas como la testosterona, para crecer. El tratamiento en esta etapa
incluye una disminución en la producción de la hormona o el bloqueo de sus
acciones sobre las células del cáncer. "Los tratamientos existentes para
las fases avanzadas del cáncer no son muy buenos. Los oncólogos emplean fármacos
de quimioterapia clásicos que son muy tóxicos y no funcionan bien en
absoluto", explica Allan Conney,
investigador del equipo.
El objetivo de los científicos era descubrir una vía para
prolongar el tiempo durante el que el cáncer respondía a terapias eficaces con
baja toxicidad y dirigidas a las hormonas.
Los experimentos se realizaron primero en cultivos celulares
en el laboratorio, donde los investigadores evaluaron los efectos de los
fármacos sobre el crecimiento de las células del cáncer de próstata a partir de
cuatro líneas celulares diferentes. Después evaluaron los fármacos sobre un
tipo específico de ratones en los que los tumores de cáncer de próstata se
introducían bajo
Según explica Xi Zheng, director del estudio, "una combinación de dosis
bajas de atorvastatina y celecoxib
tenían un efecto inhibidor más potente sobre la formación de los tumores de
fase más avanzada que una dosis mayor de cada agente en solitario. Los
resultados de nuestro estudio indican que una combinación de atorvastatina y celecoxib podría
ser una estrategia eficaz para la prevención de la progresión del cáncer de
próstata de la primera a la segunda fase".
El investigador señala que ahora exploran los mecanismos
moleculares subyacentes para comprender cómo la atorvastatina
y celecoxib funcionan sobre el cáncer de próstata,
quizás para identificar con ello un mecanismo de señalización de crecimiento de
las células tumorales que inhiban los fármacos.
Los investigadores están planeando realizar ensayos clínicos
en la Escuela de Medicina Robert Wood
Johnson en New Brunswick. "Si los ensayos clínicos van bien,
podríamos tener un fármaco en cinco años, pero sería estupendo poder acelerar
estos tiempos", concluye Conney.