Rosuvastatina jugará un papel relevante en el tratamiento de la dislipemia en nuestro país

Según expertos reunidos en la Anual de la Sección de Cardiología Clínica y Extrahospitalaria de la SEC

En la actualidad, el control de la dislipemia en España es insuficiente, tanto en la prevención primaria como en la secundaria. Por ello, “cualquier novedad terapéutica que pueda suponer una mejora del control de la dislipemia debe ser bien recibida”, ha asegurado el doctor Gustavo C. Rodríguez, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud ‘La Puebla de Montalbán’ (Toledo) y Coordinador del Grupo de Trabajo de Atención Primaria en Cardiología de la Sección de Cardiología Clínica y Extrahospitalaria de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) con motivo de la Reunión Anual de la SEC que tiene lugar en Sitges hasta el día 25. En este sentido, Rodríguez ha dicho que rosuvastatina jugará un papel relevante en el tratamiento de la dislipemia en nuestro país, donde el 60% de la población padece esta patología y un 35% hipertensión.

Este deficiente control de la dislipemia en España se debe a varios factores, manifestaron los especialistas reunidos. “Puede ser por una conducta terapéutica poco rigurosa por parte del médico en los pacientes mal controlados (inercia terapéutica); por un incumplimiento terapéutico del paciente; por la presencia de efectos adversos del tratamiento; o por una limitada efectividad del fármaco en condiciones de práctica clínica, entre otras”, explicó el doctor Rodríguez, quien aplaude la llegada de nuevas terapias que puedan dar solución a estas dos últimas dificultades. “Rosuvastatina ha demostrado, en el estudio JUPITER, disminuir la incidencia de eventos cardiovasculares en individuos que no necesitarían tratamiento hipolipemiante (colesterol LDL por debajo de 130 mg/dL), según las recomendaciones actuales de las Guías”, apuntó.

Por otro lado, continuó este experto, “rosuvastatina ha puesto de manifiesto en diferentes estudios que, con una dosis inferior, es más efectiva en el tratamiento de la dislipemia que otras estatinas y ocasiona menos efectos adversos”. Estas particularidades, añadió, “podrían facilitar una mejora del control de la dislipemia al influir sobre algunas de las causas de mal control que se han comentado anteriormente”.