Desarrollan
una terapia capaz de llegar al cerebro y tratar enfermedades como el Alzheimer
La terapia, denominada
PACAP27, consiste en una hormona producida de forma natural por el organismo
que se comporta como un neuroprotector general
Investigadores de la
Universidad de Saint Louis en Estados Unidos han desarrollado una terapia que
permite que los fármacos sorteen la barrera hematoencefálica y traten las áreas
dañadas por enfermedades como el Alzheimer y el
ictus. Los resultados del estudio se publican en la revista Journal
of Cerebral Blood Flow & Metabolism.
La investigación muestra una forma de sortear el obstáculo
que supone la barrera hematoencefálica en el acceso
de los fármacos a las estructuras cerebrales y tratar enfermedades del sistema
nervioso central.
Los investigadores identificaron y aislaron la molécula
cerebral concreta que evita que la el neuroprotector
PACAP27 alcance el cerebro y diseñaron otra molécula que pudiera desactivarla.
En sus experimentos, los investigadores utilizaron modelos
de experimentales de la enfermedad de Alzheimer y del
ictus para evaluar que pasaría si PACAP27 pudiera llegar hasta el cerebro.
Según explica William A. Banks,
director del estudio, "hicimos retroceder los síntomas de la enfermedad.
Los sujetos que tenían una versión de la enfermedad de Alzheimer
se volvieron más inteligentes y en el modelo de ictus redujimos la cantidad de
daño causado por el bloqueo sanguíneo en el cerebro y mejoró la recuperación
cerebral".
La desactivación de la molécula que mantiene a PACAP27
fuera del cerebro permitió que la hormona que se encuentra de forma natural en
el organismo pudiera entrar en el cerebro, donde trató el ictus. Sin embargo,
en el caso de los individuos del modelo experimental que tenían una versión de
la enfermedad de Alzheimer, éstos necesitaban tanto
una dosis extra de PACAP27 como de la molécula que permitía que la hormona
entrara en el cerebro para conseguir mejorar su aprendizaje.
"Estos descubrimientos son importantes por tres
motivos. Hemos descubierto una terapia que hace retroceder los síntomas de la
enfermedad de Alzheimer y el ictus en un modelo
animal. Tenemos aislada la barrera concreta que evita que el tratamiento entre
en el cerebro. Y hemos descubierto una forma de sortear este obstáculo para que
el tratamiento pueda llegar al cerebro y hacer su trabajo", explica Banks. El investigador concluye que el descubrimiento
tendrá implicaciones en el tratamiento de muchas enfermedades del sistema
nervioso central.