Una
circunferencia de cintura mayor puede duplicar el riesgo de muerte prematura
Los resultados forman
parte de la Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición (EPIC),
uno de los estudios prospectivos más amplios del mundo
Una circunferencia de
cintura mayor puede casi duplicar el riesgo de muerte prematura aunque el
índice de masa corporal se encuentre dentro de un rango normal, según un
estudio del Colegio Imperial de Londres en Reino Unido y el Instituto Alemán de
Nutrición Humana en Nuthetal (Alemania). Los
resultados del estudio se publican en la revista New
England Journal of Medicine.
El estudio proporciona evidencias de que almacenar un
exceso de grasa alrededor de la cintura supone un riesgo significativo para la
salud, incluso en personas que no se consideran con sobrepeso u obesas. El
trabajo sugiere que los médicos deberían medir la cintura y las caderas además
del índice de masa corporal como parte de los chequeos estándar.
En su trabajo los investigadores examinaron a 359.387
participantes de 9 países europeos. La media de edad era de 51,5 años y el 65,4
por ciento eran mujeres. Durante el periodo de seguimiento, de unos 9,7 años,
murieron 14.723 de estas personas.
Los participantes con un índice de masa corporal (IMC)
alto, en comparación con el rango medio, murieron en mayor medida por
enfermedades cardiovasculares o cáncer. Los participantes con un IMC bajo
tendían a morir de enfermedades respiratorias. El menor riesgo de mortalidad se
daba entre los hombres con un IMC de 25,3 y de 24,3 en mujeres.
Los resultados del estudio, que compara a sujetos con el
mismo IMC, muestra un aumento lineal del riesgo de
muerte prematura respecto al aumento de la circunferencia de cintura. Este
riesgo era de alrededor del doble para aquellos con una cintura más grande, de
más de 120 centímetros en hombres y de 100 centímetros en mujeres, en
comparación con aquellos con una circunferencia menor, de menos de 80
centímetros en hombres y menos de 65 centímetros en mujeres. Cada 5 centímetros
de aumento en la circunferencia de cintura aumentaba el riesgo de mortalidad en
un 17 por ciento en los hombres y un 13 por ciento en las mujeres.
La proporción entre cintura y caderas también era un
indicador importante de la salud. Las proporciones de cintura-cadera más bajas
indican que la cintura es comparativamente pequeña en relación a las caderas.
Esta proporción varió en gran medida en las poblaciones
europeas del estudio. En el 98 por ciento de la población, la tasa estaba entre
0,78 y 1,10 en hombres y 0,66 y 0,98 en mujeres. Dentro de estos rangos, cada
incremento de 0,1 se relacionaba con un riesgo de mortalidad un 34 por ciento
mayor en hombres y un 24 por ciento en mujeres.
Según los investigadores, el mayor riesgo de mortalidad
podría estar asociado con el almacenamiento de grasa alrededor de la cintura
debido a que el tejido graso en esta área segrega citoquinas,
hormonas y componentes metabólicamente activos que
pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas, en concreto
enfermedad cardiovascular y cáncer.
Aunque lo nuevo en el estudio y su principal aspecto es que
el tamaño de la cintura aumenta el riesgo de mortalidad prematura de forma
independiente, el estudio apoya también descubrimientos previos que muestran
que un IMC alto está asociado con la mortalidad.