Más de 50 millones de personas padecen enfermedad mental
grave en todo el mundo
Un estudio internacional, realizado por la
Federación Mundial para la Salud Mental con más de 600 psiquiatras, ha revelado
que existen grandes barreras en el bienestar a largo plazo para pacientes con
esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo y trastorno bipolar
El
estudio internacional “Keeping Care Complete”, realizado por la Federación
Mundial para la Salud Mental (WFMH) y Lillly con más de 600 psiquiatras, ha
revelado que existen grandes barreras en el bienestar a largo plazo para las
personas con enfermedad mental grave como esquizofrenia, trastorno
esquizoafectivo y trastorno bipolar.
Este estudio se ha centrado en las opiniones de los
especialistas sobre cómo afectan los cuidadores familiares, el estigma, la
falta de adherencia al tratamiento y la recaída a las vidas de estos enfermos.
Los resultados muestran que los psiquiatras, con frecuencia, han visto cómo la
recaída puede ser un golpe devastador tanto para los pacientes como para sus
familias, y cómo este hecho ha conducido a la hospitalización, la pérdida de
empleos, la cárcel o incluso el suicidio.
El secretario general de la WFMH, Preston Garrison, ha
destacado que “más de 50 millones de personas padecen enfermedad mental grave
en todo el mundo”. Una consecuencia indirecta de ella es “que puede tener un
impacto negativo en la salud de los cuidadores, tanto física como mental. Por
eso es tan importante que los miembros de la familia consigan el apoyo que
necesitan, de forma que puedan realizar un mejor cuidado de sus seres
queridos”.
La recaída es una preocupación importante para los
cuidadores y los psiquiatras, ya que los pacientes pueden sufrir varias
recaídas a lo largo de sus vidas. El 37 por ciento ha explicado que el paciente
tuvo cinco o más recaídas desde su diagnóstico, lo que hace que sea causa de
preocupación frecuente, y en algunos casos permanente, entre los cuidadores. El
52 por ciento de los psiquiatras han asegurado que tuvieron algún paciente con
tentativa de suicidio como resultado de la recaída. Para los cuidadores, la
recaída de un miembro de la familia puede provocar el deterioro de su propia
salud física y mental, así como de su situación económica, ya que lleva a la
pérdida de empleo y provoca alteraciones sustanciales en sus vidas.
Según el 84 por ciento de los psiquiatras encuestados, la
falta de adherencia al tratamiento es la causa principal de recaída en personas
con esquizofrenia, y el 98 por ciento ha asegurado que la falta de adherencia total
o parcial es un freno significativo para a la eficacia del tratamiento, en la
mayoría de los pacientes con trastorno bipolar.
Este estudio muestra que los psiquiatras continúan
considerando que la adherencia a la medicación es un enorme desafío para los
pacientes, según el profesor Dieter Naber, jefe del Departamento de Psiquiatría
y Psicoterapia de la Universidad de Hamburgo enAlemania. “Todos los pacientes
son diferentes, por lo que los psiquiatras necesitan conocer a cada uno de
ellos, sus actitudes hacia el tratamiento y sus condiciones sociales para
ayudarles a encontrar y a permanecer en el plan de tratamiento que funciona
para ellos. Pero, como muestra este estudio, los pacientes se benefician de
otros tratamientos y no sólo del medicamento, como son el apoyo familiar,
terapia de grupo, dieta, ejercicio y esquemas estables también ayudan a los
pacientes a sentirse bien”.