Beta-cateína: clave en el desarrollo de osteoartritis

 Se trata de la primera prueba directa que explica el mecanismo con el que esta enfermedad destruye el cartílago

Un estudio dirigido por el investigador Di Chen, profesor adjunto del Departamento de Ortopedia del Centro Médico de la Universidad de Rochester (URMC), en Estados Unidos, avanza en el conocimiento del mecanismo a través del cual la osteoartritis destruye el cartílago que forma las articulaciones en las personas mayores.

Entre 2004 y 2005, un equipo de investigadores de Oxford y de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos, publicaron los resultados de un mapa genético que descubrió que los pacientes que presentaban una mutación genética extremadamente rara eran mucho más propensos a desarrollar osteoartritis.

Esta mutación se ubicaba en el gen frzb ('frisbee'), conocido por ser el encargado de codificar para una proteína llamada sFRP3, que normalmente mantiene los niveles de beta-cateína bajo control. Este nexo entre la mutación del frzb, la beta-cateína y la osteoartritis era todavía un tema polémico el pasado mes de noviembre en el marco de la reunión anual del Colegio Americano de Reumatología, en Boston.

Para resolver el enigma, Chen comenzó a trabajar para conseguir la primera evidencia genética de que elevar los niveles de beta-cateína genera el mismo efecto que la osteoartritis en las articulaciones de personas mayores.

Los científicos crearon un modelo experimental con un sistema genético que podía aumentar sus niveles de beta-cateína, pero sólo en respuesta a un fármaco específico generado sólo por los adultos más ancianos y sólo por células del cartílago articular.

Después los autores de estudio administraron un fármaco que multiplica por tres la producción de beta-cateína y provoca su activación.

Cuando examinaron el cartílago articular dos meses después encontraron que los tejidos estaban seriamente dañados en los individuos en los que se activó la beta-cateína ocho meses antes. Incluso a nivel molecular, las articulaciones imitaron el proceso observado en personas con osteoartritis.

Un análisis profundo descubrió niveles de beta-cateína demasiado altos provocados por una elevada producción de metaloproteinasas de matriz 13 (MMP-13), conocida por destruir el colágeno tipo 2 que forma el 90 por ciento del cartílago articular.

Mientras que el mapa genético del que partió esta investigación facilitaba pistas sobre las causas de la osteoartritis, también planteaba el misterio de su funcionamiento y aunque la mutación del gen frzb como causa de la subida de los niveles de beta-cateína es extremadamente raro, millones de personas desarrollan osteoartritis con la edad y algún factor relacionado con la mutación de este gen podría estar detrás de muchos de estos casos.

Una teoría para explicar este factor desconocido apuesta por que la fuerza mecánica creada pro el peso del cuerpo sobre las articulaciones se convierte en señales bioquímicas incluso más fuertes que generan mayores cantidades de beta-cateína. Según esta explicación, mientras que la fuerza aplicada a las articulaciones no se reduzca con pérdida de peso, continuarán las señales destructivas.

Otra teoría apunta la posibilidad de que los pacientes con heridas en el menisco, tengan una mayor probabilidad que el resto de desarrollar osteoartritis con la edad, ya que el deterioro del menisco podría ser la señal que indica la necesidad de producir más beta-cateína.

"El primer paso ha sido probar que la beta-cateína es un elemento central en el desarrollo de la osteoartritis. Ahora estamos buscando confirmar que las cargas mecánicas o las heridas provocan un aumento de los niveles de beta-cateína en las articulaciones y son causa de la destrucción del cartílago", concluyó Chen.