Una de cada veinte personas en España desarrollará linfoma, mieloma o leucemia a lo largo de su vida

 Así lo ha manifestado el presidente del Grupo Oncológico para el Tratamiento y Estudio de los Linfomas, el doctor Mariano Provencio, con motivo de la presentación de la campaña para el V Día Mundial de esta enfermedad

Una de cada veinte personas en España desarrollará linfoma, mieloma o leucemia a lo largo de su vida, una prevalencia superior a otras patologías tumorales como el cáncer de páncreas, hígado, riñón u ovario, tal y como lo ha dado a conocer el presidente del Grupo Oncológico para el Tratamiento y Estudio de los Linfomas (GOTEL), el doctor Mariano Provencio, con motivo de la presentación de la campaña para el V Día Mundial del Linfoma, que se celebra el próximo 15 de septiembre.

El doctor Provencio ha señalado que los linfomas afectan por igual a mujeres, hombres, niños y ancianos, según el subtipo. Se calcula que por cada 100.000 habitantes un 7,7 por ciento de hombres y un 5,2 por ciento de mujeres lo sufren. Su incidencia aumenta entre un 3 y un 4 por ciento cada año en los países industrializados pero sigue siendo una enfermedad desconocida para la población.

Este experto ha comentado que los tratamientos habituales son quimioterapia, radioterapia, trasplante de médula ósea, inmunoterapia, anticuerpos monoclonales, radio-inmunoterapia y cirugía. Actualmente, el porcentaje de curación en algunos tipos de linfoma alcanza el 80 por ciento y en otros se ha conseguido llegar a cronificarla.

Con motivo de este V Día Mundial del Linfoma, la presidenta de la Asociación Española de Afectados por Linfomas, Mielomas y Leucemias (AEAL), Begoña Barragán, ha insistido en la necesidad de "disponer de una atención sanitaria equitativa y un acceso a los tratamientos más innovadores en condiciones de igualdad, independientemente del lugar de residencia del paciente".

La presidenta ha reclamado la necesidad de un mayor apoyo psicológico, tanto para pacientes como para sus familiares, "impartido por profesionales expertos en el tratamiento de pacientes con cáncer durante todo el proceso de la enfermedad". Son muy pocos los pacientes que reciben apoyo emocional durante el desarrollo del linfoma, ha señalado, "expresar qué se siente y compartir con alguien esa sensación de angustia, desesperación, rabia o esperanza, es una necesidad manifiesta que ayuda a asumir la enfermedad y contribuye a luchar contra ella".