Los antinflamatorios podrían ser útiles en el tratamiento contra el cáncer

Ya se conocía la asociación entre la inflamación crónica y el cáncer de próstata, colon, estómago e hígado, ahora se ha logrado bloquear un paso inicial en la metástasis del cáncer de próstata para interrumpir la comunicación entre las células cancerígenas y otras células que promueven la inflamación

Los fármacos antinflamatorios podrían ser útiles en el tratamiento contra el cáncer, según sugiere un estudio de la Universidad Northwestern que se ha hecho publicó en el encuentro 'Experimental Biology 2008' en San Diego (Estados Unidos). La investigación abre nuevas vías para controlar la expansión del cáncer y la metástasis.

Según los investigadores, es posible que estos fármacos tan utilizados sean útiles para controlar el crecimiento celular cancerígeno agresivo y la expansión de estos y otros cánceres asociados con la inflamación.

En estudios anteriores, los investigadores descubrieron que en comparación con tejidos de próstata benignos, los tejidos de cáncer de próstata tenían una mayor densidad de macrófagos y de monolitos, de los que se derivan estas células del sistema inmune. Estas células son vitales para la regulación de las respuestas inmunes y el desarrollo de la inflamación. Los tejidos de cáncer de próstata de alto grado mostraron mayores números de macrófagos en comparación con los tejidos tumorales de bajo grado.

Cuando los investigadores añadieron líneas celulares similares a las de monocitos o monocitos obtenidos de la sangre de personas normales a líneas celulares cancerígenas de próstata menos agresivas, estas células cancerígenas se convirtieron en más invasivas, lo que indica que las células cancerígenas y los monocitos se comunicaban entre sí, aunque se desconocía cómo.

En el estudio, los investigadores demostraron que las células similares a monocitos estimulan el factor nuclear KappaB, un gen capaz de estimular la actividad genética. Para probar si la actividad de NF-kappaB estaba aumentando el movimiento de las células cancerígenas y la actividad invasiva, introdujeron dentro de las células cancerígenas inhibidores biológicos que bloquean la actividad de NF-kappaB.

Según los autores, los tratamientos que bloquean la actividad de NF-kappaB redujeron el movimiento e invasión de las células cancerígenas a través de una membrana delgada de tejido conectivo que subyace al epitelio de muchos órganos.

El siguiente reto es estudiar los efectos de los macrófagos y la inflamación y los tratamientos de inhibición de NF-kappaB en un modelo experimental del cáncer invasivo de próstata. Los científicos planean extender estos experimentos para incluir los fármacos utilizados en la actualidad en humanos para controlar la inflamación.

Si los fármacos antinflamatorios bloquean la actividad de NF-kappaB en las células cancerígenas y la expansión de su movimiento, como los investigadores esperan, estos fármacos podrían ser útiles para pacientes cuyos cánceres se descubren en una fase temprana pero que están bajo riesgo de expansión.

Los resultados también podrían ayudar a identificar biomarcadores del inicio del cáncer que permitan detectar el cáncer antes de lo que lo consigue hacer la tecnología actual y controlar la respuesta a los tratamientos diseñados para evitar la expansión del cáncer.