El consumo diario de cafeína aumenta los niveles de azúcar en pacientes diabéticos
El consumo diario de cafeína en el café, el té o los refrescos aumenta los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2 y podría debilitar la eficacia de las medidas para controlar la enfermedad, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham (Estados Unidos) que se publica en la revista iabetes Care.
Los investigadores utilizaron una avanzada tecnología para medir la glucosa de los participantes a lo largo del día. Según explica James Lane, director del estudio, supone la primera vez que se ha sido capaz de seguir el impacto del consumo de cafeína en el día a día de los pacientes.
Lane y su equipo estudiaron a 10 pacientes con diabetes tipo 2 que tomaban al menos dos tazas de café al día y que intentaban controlar su enfermedad a través de la dieta, el ejercicio y fármacos orales, pero no tomando un extra de insulina. Cada uno tenía un monitor de glucosa implantado bajo su piel abdominal que continuamente controlaba sus niveles de azúcar durante un periodo de 72 horas.
Los participantes tomaron cápsulas que contenían una cantidad de cafeína similar a la que se encuentra en cuatro tazas de cafés al día y cápsulas de placebo en días alternos. Todos ellos tomaron la misma bebida nutritiva como desayuno, aunque eran libres de tomar lo que quisieran de comer en la comida y la cena.
Los autores descubrieron que cuando los participantes consumían cafeína, su media diaria de niveles de azúcar en sangre subía un 8 por ciento. La cafeína también exageraba el aumento del azúcar después de las comidas, aumentando alrededor de un 9 por ciento después del desayuno, un 15 por ciento después de la comida y un 26 por ciento después de la cena.
Según explica Lane, "no estamos seguros qué es lo que hace que la cafeína aumente los niveles de glucosa, pero tenemos varias teorías. Podría ser que la cafeína interfiriera con el proceso que mueve la glucosa de la sangre a los músculos y otras células del organismo donde se utiliza como fuente de energía. Podría también ocurrir que la cafeína desencadenase la liberación de adrenalina, hormona que sabemos que sube los niveles de azúcar.
De cualquier forma, señala el investigador, los niveles más elevados de azúcar que produce la cafeína son "malas noticias" para los pacientes diabéticos. "El café es una bebida muy común en nuestra sociedad que olvidamos que contiene cafeína, un componente muy potente. Nuestro estudio sugiere que una manera de bajar el azúcar en sangre es simplemente dejar de beber café o cualquier otro tipo de bebida con cafeína, concluye Lane.